Refuerza tu resiliencia digital con una consultoría de cumplimiento normativo DORA. Te acompañamos desde el análisis de brechas hasta la implantación completa de todos los requisitos del reglamento DORA.
La Ley de Resiliencia Operativa Digital (DORA) es de aplicación obligatoria desde el 17 de enero de 2025 para bancos, aseguradoras, proveedores de servicios de pago y otras entidades financieras de la UE. El reglamento DORA exige que las empresas afectadas sean capaces de resistir un ciberataque o una avería informática. Sin embargo, muchas empresas desconocen con exactitud cómo responderían sus procesos en una situación de emergencia y cuáles son sus mayores vulnerabilidades. En nuestra consultoría de cumplimiento normativo DORA, analizamos contigo los cinco pilares del reglamento DORA, identificamos las brechas de seguridad e implantamos las medidas necesarias de forma conjunta.
El reglamento DORA no solo afecta a tus sistemas informáticos, sino también a los procesos de negocio, los acuerdos contractuales y las responsabilidades de la dirección. Te mostramos, mediante una consultoría DORA, en qué puntos tu organización presenta deficiencias que, a menudo, pasan desapercibidas a nivel interno.
Para que tus medidas de cumplimiento normativo de DORA se adapten al riesgo real de tu empresa, evaluamos tu situación de riesgo específica. A partir de ahí, mediante nuestra consultoría, determinamos qué acciones son realmente necesarias.
DORA exige la participación de toda la organización. A través de nuestro CISO-as-a-Service, ofrecemos una consultoría DORA integral que coordina la implantación de forma transversal en las áreas de TI, procesos y dirección.
Las autoridades de supervisión ya están llevando a cabo inspecciones. Nos aseguramos de que tu implantación quede documentada y de que puedas demostrar el cumplimiento DORA mediante un rating de ciberriesgo reconocido.
Las entidades de crédito, de pago y de dinero electrónico están sujetas directamente al reglamento DORA y deben cumplir íntegramente todos los requisitos. Para garantizar esto, contar con una consultoría para el cumplimiento de DORA resulta clave al abordar áreas críticas como la gestión de riesgos de las TIC y las obligaciones de notificación ante incidentes de seguridad. El plazo de 24 horas para la notificación inicial exige contar con procesos eficaces que se activen de inmediato en caso de emergencia.
Las compañías de seguros, las reaseguradoras y los mediadores de seguros también se encuentra directamente bajo el ámbito de aplicación de DORA. Por lo general, estas entidades operan con un gran número de sistemas e interconectan múltiples proveedores externos. Por ello, la gestión de riesgos de terceros se convierte en un área de actuación prioritaria que requiere un servicio de asesoramiento para el cumplimiento de DORA.
Las empresas de servicios de inversión, los mercados de negociación, las agencias de calificación y otras entidades afines están sujetas al cumplimiento íntegro del reglamento DORA. Para todas ellas, es fundamental realizar pruebas periódicas de resiliencia y contar con una gestión de crisis sólida. Sus sistemas deben permanecer estables y disponibles incluso durante un ciberataque o una interrupción del servicio.
Los proveedores de servicios de criptomonedas, los proveedores de servicios de financiación colectiva y los proveedores de servicios de suministro de datos autorizados también están sujetos directamente a DORA. Muchas de estas empresas se encuentran aún en las primeras fases de la implantación, por lo que la necesidad de contar con asesoramiento para el cumplimiento de DORA es especialmente elevada en este sector.
Los proveedores de tecnología, los proveedores de servicios en la nube y los desarrolladores de software que prestan servicios al sector financiero no siempre están sujetos de forma directa al reglamento DORA. No obstante, las entidades financieras están obligadas a supervisar activamente a sus proveedores de servicios y a establecer requisitos por contrato que cumplan la normativa. Cualquier proveedor que preste servicios a entidades financieras debe cumplir dichos requisitos.
DORA convierte la seguridad informática en una responsabilidad de la dirección. Diseñamos tu marco de gestión de riesgos de TIC, capacitamos a tu equipo directivo y te brindamos un apoyo activo a través de nuestro servicio CISO-as-a-Service.
Establecemos los procesos, las responsabilidades y las estructuras de escalado necesarios para garantizar una notificación rápida, de modo que no pierdas tiempo en caso de emergencia. Además, podemos monitorizar tu infraestructura desde nuestro Centro de Operaciones de Seguridad.
El reglamento DORA exige realizar pruebas periódicas de tus sistemas. Como parte de nuestra consultoría de cumplimiento normativo de DORA, llevamos a cabo pruebas de penetración y ejercicios de red teaming, y preparamos a las entidades de importancia sistémica para las pruebas TLPT obligatorias, así como para simulacros de crisis.
A través de nuestra consultoría DORA, te ayudamos a identificar y evaluar a todos los proveedores tecnológicos externos. Para Alemania, ofrecemos la evaluación de ciberriesgos del BSI según la norma DIN SPEC 27076; para Austria, la calificación de ciberriesgo A+ con auditoría independiente.
A través de nuestra solución Offensity, evaluamos de forma automatizada tus sistemas basados en la web y supervisamos si se han filtrado credenciales de tu empresa en la red. Recibirás informes de seguridad personalizados que mejorarán de forma continua tu percepción ante las amenazas.
La Ley de Resiliencia Operativa Digital (DORA) es un reglamento de la UE destinado a reforzar la ciberseguridad en el sector financiero. Se aplica desde el 17 de enero de 2025 en todos los Estados miembros de la UE. Su objetivo es hacer que las entidades financieras sean más resistentes frente a los ciberataques y las interrupciones en las TIC. Los requisitos se dividen en cinco pilares: gestión de riesgos de TIC, notificación de incidentes, pruebas de resiliencia, gestión de terceros e intercambio de información sobre ciberamenazas.
La normativa DORA se aplica a más de 22 000 entidades financieras y proveedores de servicios de TIC de la UE. Entre las entidades afectadas se encuentran, bancos, aseguradoras, empresas de servicios de inversión, proveedores de servicios de pago y proveedores de criptomonedas. A diferencia de otras normativas, el tamaño de la empresa no es un factor determinante, sino el tipo de actividad que realiza. Los proveedores de tecnología que prestan servicios al sector financiero también se ven afectados por estas obligaciones.
El coste de los servicios de asesoramiento para el cumplimiento de DORA depende del nivel de madurez actual de la empresa, del alcance de las medidas necesarias y de su tamaño. Por ello, A1 Digital comienza con un análisis de brechas para determinar las necesidades reales. Sobre esta base, las empresas reciben una oferta personalizada.