La startup Recarta se ha consolidado rápidamente como especialista en la extracción y el procesamiento de datos digitales para la gestión inmobiliaria institucional. La empresa suiza se centra en un nicho de gran relevancia económica: los gestores inmobiliarios institucionales. Estos clientes —entre los que se incluyen fondos de pensiones, fondos inmobiliarios que cotizan en bolsa, cantones y bufetes de abogados internacionales— se enfrentan a un problema fundamental: ¿cómo pueden transformar los datos no estructurados del abrumador volumen de documentos relacionados con sus carteras inmobiliarias en información útil?
El equipo de Recarta, liderado por los cofundadores Etienne Friedli, Géraud de Laval y Jacques Grivel, se propuso crear una solución eficaz para este problema. Aprovechando su experiencia combinada en áreas como el desarrollo de IA, las plataformas SaaS y el sector inmobiliario, crearon una plataforma de IA que convierte contratos, arrendamientos, ofertas y otros documentos en datos estructurados, lo que ofrece a los gestores inmobiliarios institucionales una serie de ventajas en tres áreas clave de negocio:
Sin la plataforma de Recarta, los gestores inmobiliarios institucionales se enfrentan a numerosos retos relacionados con la documentación: por ejemplo, si un gestor de instalaciones quiere saber cuándo vence la garantía de un sistema de calefacción, debe revisar un volumen enorme de documentos —un proceso de búsqueda laborioso para obtener una información que, en realidad, debería ser trivial—. Los gestores de contratos carecen de una visión general de qué contratos van a vencer en los próximos meses, y los contratos de servicios se renuevan automáticamente porque nadie lleva un control de los plazos de preaviso. La situación es especialmente crítica en lo que respecta a la compra de inmuebles. Cuando los inversores institucionales desean adquirir un inmueble, se les facilita una denominada «sala de datos» que contiene cientos de documentos: antiguos contratos de arrendamiento, licencias de obra, informes de inspección, contratos con contratistas, etc. Un solo dato de entre esta gran cantidad de información puede determinar el éxito o el fracaso de la operación. ¿Es el edificio un monumento histórico? ¿Existen problemas medioambientales? ¿Se utilizó amianto en su construcción? ¿Qué obligaciones de responsabilidad civil existen? Un detalle pasado por alto puede costar fácilmente varios cientos de miles de euros. Revisar todos los documentos relevantes lleva mucho tiempo, es propenso a errores e ineficaz.
Recarta se dio cuenta de que el mayor problema no era el volumen de datos, sino su formato no estructurado. Ni unas hojas de cálculo de Excel mejoradas ni un software de gestión tradicional resolverían el problema: se necesitaba una tecnología fundamentalmente diferente. Además, Recarta se guió por un requisito fundamental en su búsqueda de una solución: la soberanía digital. Por este motivo, la solución no podía basarse en infraestructuras de nube estadounidenses ni dar lugar a una dependencia de un proveedor específico («dependencia de un único proveedor»). Lo primero es importante debido a la sensibilidad de los datos que se procesan, mientras que lo segundo ofrece a la empresa una mayor flexibilidad y garantía de futuro.
Teniendo en cuenta estos requisitos, Recarta buscó un socio europeo con la experiencia tecnológica adecuada y lo encontró en Exoscale, el proveedor europeo de servicios en la nube. Junto con el Swiss Data Science Center, la Universidad de Ciencias Aplicadas y Artes del cantón de Vaud y Exoscale, Recarta evaluó sistemáticamente modelos de código abierto como Mistral, Qwen y Llama en condiciones realistas y en varios idiomas. El resultado: los modelos de código abierto superaron a los sistemas propietarios en la infraestructura de Exoscale, lo que demuestra que la soberanía y la excelencia tecnológica no son incompatibles.
La solución desarrollada conjuntamente convierte documentos no estructurados en datos estructurados. Mediante la IA, el sistema extrae automáticamente entre 20 y 30 datos relevantes de un contrato de arrendamiento de 20 páginas: firmantes, fecha, precio, cláusulas de renovación, etc. A partir de presupuestos y facturas, recoge todos los artículos, cantidades y precios. De los permisos, extrae parámetros críticos como la ubicación, el tipo de uso y los requisitos normativos.
La solución también ha superado un reto técnico que surge al utilizar modelos de lenguaje grandes (LLM) estándar: la falta de determinismo, es decir, que las mismas entradas den lugar a resultados diferentes. Los socios superaron este reto mediante una ingeniería de prompts especializada, una orquestación inteligente y mecanismos de validación en la infraestructura dedicada de Exoscale. El resultado: el sistema ofrece siempre el mismo resultado para una misma entrada.
Exoscale proporciona a Recarta servicios de inferencia dedicada para el funcionamiento de su solución. Esto permite a Recarta ejecutar sus propias instancias de LLM de su elección en hardware dedicado de Exoscale sin tener que compartir recursos, como ocurre con OpenAI, Azure y AWS. En concreto, la inferencia dedicada evita el denominado efecto «vecino ruidoso»: con recursos compartidos, el rendimiento de una aplicación puede fluctuar si otro cliente está ejerciendo una carga extrema sobre el mismo hardware. Con Exoscale, la GPU reservada pertenece exclusivamente al cliente en cuestión, lo que se traduce en tiempos de respuesta extremadamente estables y predecibles. Además, la separación física o lógica de los flujos de datos con Dedicated Inference garantiza una mayor seguridad y un mejor cumplimiento normativo. Dado que el hardware no procesa simultáneamente solicitudes de otros clientes, el riesgo de ataques de canal lateral o fugas de datos entre inquilinos queda técnicamente minimizado. Por último, pero no por ello menos importante, Recarta tiene control total sobre la instancia: la empresa recibe una instancia de GPU dedicada que funciona exclusivamente para su punto final de API privado. Puede especificar exactamente qué modelo se carga y cómo se utilizan los recursos, sin que el equilibrador de carga del proveedor ponga en cola sus solicitudes junto con las de miles de otros usuarios.
La solución abarca múltiples escenarios. En la gestión de contratos, el sistema extrae automáticamente los plazos de preaviso y las condiciones de renovación, y genera alertas para los plazos críticos. En los procesos de diligencia debida para la compra de inmuebles, examina cientos de documentos en busca de riesgos como requisitos de conservación del patrimonio, contaminación medioambiental, exposición al amianto u obligaciones de responsabilidad civil. En la gestión de costes, las facturas se comparan automáticamente con los presupuestos y se identifican las discrepancias. En el ámbito del cumplimiento normativo, el sistema comprueba de forma exhaustiva el cumplimiento de las directrices. El cantón de Vaud, por ejemplo, ya utiliza Recarta para realizar comprobaciones de coherencia en las licencias de obra e identifica automáticamente las contradicciones entre documentos.
La solución Recarta supone un enorme ahorro de tiempo. Los análisis de documentos que antes llevaban horas ahora se completan en minutos. Además, las comprobaciones automáticas de coherencia eliminan el error humano y garantizan una documentación de cumplimiento precisa, mientras que la supervisión automática de los contratos evita que se incumplan los plazos o que sea necesario ajustar los contratos que están a punto de vencer. Esto puede suponer un ahorro anual de cinco cifras. Por otra parte, los responsables de la toma de decisiones pueden ahora consultar toda la información clave a través de paneles de control centralizados y ya no tienen que dedicar tiempo a buscar datos dispersos en distintos lugares. Esto les permite realizar análisis comparativos entre las estimaciones de costes y las ofertas: el sistema destaca las diferencias entre el presupuesto original y las distintas ofertas, calcula medias y genera alertas automáticas; por ejemplo, si una oferta contiene partidas adicionales que no se incluyeron en la estimación de costes original.
Con clientes de gran prestigio, Recarta y Exoscale están demostrando que los ecosistemas tecnológicos europeos pueden ser innovadores y, al mismo tiempo, conciliar la soberanía e independencia de los datos. El proyecto sirve de modelo: Recarta identificó un problema concreto en la gestión inmobiliaria y, junto con Exoscale, el Swiss Data Science Center y la Universidad de Ciencias Aplicadas y Artes del cantón de Vaud, desarrolló una solución elegante basada en la infraestructura europea. Esto también muestra a otras startups europeas el camino a seguir: la auténtica innovación tecnológica basada en la soberanía europea no solo es posible, sino que además puede ofrecer un mejor rendimiento que los supuestos líderes del mercado procedentes de EE. UU.